San Pío V, el papa del primer Catecismo universal de la Iglesia en un cambio de época como el nuestro
Hemos celebrado la memoria del papa san Pío V (1507-1572), fraile dominico, que fue ejemplo de pobreza, humildad y ardor apostólico. Recogió las consignas del recién clausurado Concilio de Trento (1545-1563) y se propuso terminar la publicación del Catecismo Romano (1566), que también recibe el nombre de Catecismo de san Pío V, o Catecismo para párrocos, por estar especialmente dirigido a la formación pastoral de los sacerdotes y como base para la predicación.
La Iglesia no volvería a reunir la doctrina en un catecismo único hasta el año 1992, aprobado por san Juan Pablo II, y publicado en su edición típica latina en el año 1997 bajo el título Catecismo de la Iglesia Católica. Este texto sigue el esquema cuatripartito de distribución de los contenidos doctrinales y morales que consagró el Catecismo Romano: Símbolo de la Fe, vida cristiana, oración y celebración de la fe.
Fue un papa especialmente preocupado por la reforma de la Iglesia, poniendo todo su empeño en transformar las costumbres del clero y del pueblo de Dios, siempre consciente de los tiempos de cambio que le tocaba vivir. Hizo todo lo posible por promover la evangelización del Nuevo Mundo y de las zonas rurales más abandonadas.
Ejemplo y estímulo para la nueva época y etapa evangelizadora de la Iglesia y la catequesis
En momentos de incertidumbre humana y pastoral, este Papa supo ofrecer un ejemplo de vida y de fe según el Espíritu de Dios. Hoy, el ejemplo de san Pío V, y en una situación pastoral y humana incierta como la que le tocó vivir a él, se vuelve más significativo para nuestro tiempo. En esta nueva época y etapa evangelizadora para la Iglesia, una vez más toca «salir» al paso de las circunstancias y acompañar los tiempos.
El mismo Catecismo se vuelve una herramienta fundamental y un referente seguro para la catequesis en esta nueva etapa, ya que garantiza la enseñanza auténtica de la fe y la doctrina cristiana, permitiendo una formación integral que conecta la Escritura y la Tradición, y fortaleciendo la comunión eclesial y la sinodalidad.
Basados en el actual Catecismo de la Iglesia Católica, han surgido en España los diversos Catecismos para la iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes hasta los 16 años. Además, están acompañados por otros materiales complementarios y las nuevas tecnologías del aprendizaje y la información, pasando por las posibilidades que hoy nos deja el empleo de la inteligencia artificial.
La Iglesia en cada tiempo no deja de reformar e innovar desde la fidelidad al depósito de la fe y la vida cristiana inaugurada en el misterio Pascual de Cristo, hasta que Él vuelva.




