El Adviento sigue avanzando, y en este Segundo Domingo la liturgia nos invita a dar un paso más profundo: no solo esperar la venida del Señor, sino preparar el corazón para que esa venida encuentre un espacio real en nuestra vida.
Si el primer domingo nos pedía despertar y abrir la ventana a la esperanza, este segundo domingo nos pide abrir la ventana de la conversión, dejar que el aire nuevo de Dios entre para purificar, ordenar y renovar lo que está por dentro.
La liturgia completa nos lleva a una misma idea:
- Adviento es conversión, renovación y esperanza.
- Dios viene con su Espíritu para transformar lo seco en vida, lo torcido en camino y lo dividido en comunión.
- Juan el Bautista nos recuerda que la verdadera preparación para Navidad comienza en el corazón
Os dejamos el material del POR SI





