POR SI PUEDE SER ÚTIL . III DOMINGO DE PASCUA
“Quédate con nosotros, Señor, arde nuestro corazón al escuchar tu Palabra y te reconocemos al partir el Pan.”
En este III Domingo de Pascua, la Palabra de Dios nos vuelve a recordar una verdad central de nuestra fe: Jesús está vivo y camina con nosotros. La resurrección no es solo un acontecimiento del pasado, sino una presencia actual que transforma nuestra vida hoy.

Los discípulos estaban confundidos, con miedo y sin entender lo que había sucedido. Muchas veces nosotros también vivimos así: preocupados, desanimados, cargando problemas familiares, económicos o personales. Pero en medio de esa realidad, el Señor se hace presente, entra en nuestras heridas y nos ofrece su paz.
Cuando los discípulos escuchaban a Jesús explicarles las Escrituras, algo comenzaba a cambiar dentro de ellos. Más tarde dirán: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino?” Así sucede también con nosotros. Cada vez que abrimos la Palabra de Dios con fe, el Señor enciende nuevamente la esperanza, ilumina nuestras dudas y fortalece nuestra vida.
Por eso hoy podemos decirle con confianza: Quédate con nosotros, Señor.
Quédate en nuestras casas, en nuestras familias, en nuestras luchas diarias, en nuestros momentos de tristeza y también en nuestras alegrías. Quédate cuando la fe se debilita, cuando el ánimo falta y cuando el camino se vuelve pesado.
Pero el encuentro no termina solo en la Palabra. Los discípulos lo reconocieron al partir el Pan. Allí comprendieron que era Jesús vivo, presente y cercano. También nosotros lo reconocemos en la Eucaristía, donde Cristo se nos entrega como alimento que fortalece el alma y renueva la comunidad.
Cada misa es Emaús:
- Escuchamos su Palabra, y el corazón arde.
- Compartimos el Pan, y los ojos se abren.
- Salimos al mundo, y la vida cambia.

- Este domingo es una invitación a revisar nuestra fe:
- ¿Escucho de verdad la Palabra de Dios?
- ¿Busco al Señor en la Eucaristía?
- ¿Lo invito a quedarse en mi hogar y en mi corazón?
- ¿Soy testigo de su presencia para los demás?
Que en este tiempo pascual podamos repetir cada día:
Quédate con nosotros, Señor, arde nuestro corazón al escuchar tu PALABRA y te reconocemos al partir el PAN.
Os dejamos el POR SI de este III Domingo de Pascua.





