POR SI PUEDE SER ÚTIL . II DOMINGO DE PASCUA
Domingo de la Divina Misericordia
En este segundo domingo de Pascua contemplamos el encuentro entre Jesucristo y Santo Tomás, y además celebramos el Domingo de la Divina Misericordia, un día que nos recuerda el amor infinito y el perdón de Dios.

En este Evangelio vemos a los discípulos encerrados, con miedo, confundidos… y en medio de ese ambiente aparece Jesús resucitado con un mensaje claro: “La paz esté con ustedes.” No llega con reproches por haberlo abandonado, sino con misericordia.
Tomás representa algo muy humano: la dificultad de creer sin ver. Él quiere pruebas, quiere tocar las heridas. Y cuando finalmente se encuentra con Jesús, no recibe rechazo, sino una invitación amorosa: “No seas incrédulo, sino creyente.”
Esto nos deja varias luces para nuestra vida:
- Dios no se cansa de buscarnos, incluso cuando dudamos.
- La fe no es ausencia de dudas, sino confiar aun en medio de ellas.
- Jesús muestra sus heridas: nos enseña que el dolor puede transformarse en vida y esperanza.
- La verdadera paz viene del encuentro con Cristo, no de la ausencia de problemas.
En este Domingo de la Divina Misericordia, recuerda que Jesús también entra en tus “puertas cerradas”: tus miedos, tus heridas, tus dudas.
Déjate encontrar por Él.
Confía en su perdón.
Cree en su amor, incluso sin ver.
Porque al final, la fe nace cuando descubrimos que Dios nunca deja de ser misericordioso con nosotros.
Os enviamos una felicitación por la pascua de Resurrección. Que la resurrección de Jesús os traiga alegria y esperanza a vuestros corazones.
Os dejamos el POR SI de este II Domingo de Pascua.





