POR SI PUEDE SER ÚTIL . DOMINGO DE PENTECOSTÉS
«Recibid el Espíritu Santo» (Jn 20, 22).

En este domingo celebramos la gran fiesta de Pentecostés, el cumplimiento de la promesa del Señor y el nacimiento de la Iglesia. El Espíritu Santo desciende sobre los discípulos para transformar el miedo en valentía, la confusión en comunidad y el silencio en un anuncio alegre del Evangelio.
Hoy se nos recuerda que el Espíritu no es algo del pasado, sino una fuerza viva y activa en medio de nosotros. Nos impulsa a salir de nuestros propios «cenáculos» —nuestras comodidades, dudas y encierros— para llevar el amor de Dios a cada rincón de la tierra que nos toca vivir. Pentecostés es una llamada a dejarnos renovar por sus dones y a ser constructores de unidad en un mundo tantas veces dividido.
Coincidiendo con el día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, se nos invita especialmente a tomar conciencia de nuestra misión como bautizados. Ser testigos de Pentecostés significa contagiar la alegría del Resucitado, sembrar paz donde hay conflicto, y ser una Iglesia de puertas abiertas donde todos se sientan acogidos y escuchados.

Que María, que estuvo en oración junto a los apóstoles esperando la promesa, nos enseñe a ser dóciles a la voz del Espíritu Santo, para que nuestras vidas reflejen siempre el fuego de su amor.
Peticiones:
Señor, envía tu Espíritu sobre la Iglesia, para que la mantenga siempre unida, valiente y fiel a la misión de anunciar el Evangelio a todas las naciones.
Señor, bendice de manera especial el apostolado de los laicos, para que, impulsados por la fuerza de Pentecostés, sean sal y luz en medio de sus familias, trabajos y realidades cotidianas.
Señor, renueva nuestros corazones con tus dones, para que sepamos ser constructores de paz, de diálogo y de caridad en nuestro entorno.
Culminamos el tiempo pascual: os dejamos el POR SI de este Domingo de Pentecostés.




