La diócesis de Mondoñedo- Ferrol impulsa la renovación del Directorio de Catequesis en su encuentro anual
- Catequistas, sacerdotes y religiosos reflexionaron sobre los retos actuales de la transmisión de la fe
- Carlos Miranda, delegado de Catequesis en la Diócesis de Mondoñedo- Ferrol: «Este encuentro pone en valor la importante labor que se realiza en nuestras parroquias al servicio de las familias y de la fe de niños y jóvenes”
Una cincuentena de catequistas de toda la diócesis participaron en la Asamblea Diocesana de Catequistas, celebrada enel centro parroquial de Vilalba bajo el lema “Tiempo de misión, tiempo de catequesis”. Convocados por la delegación de Catequesis y Catecumenado, asistieron catequistas de los distintos arciprestazgos, acompañados por sacerdotes y religiosos, en una jornada presidida por el obispo diocesano.
El encuentro comenzó con un momento de acogida y café, seguido de la presentación de la jornada a cargo del delegado diocesano, Carlos Miranda. A continuación, Antonio Rodríguez Basanta, vicario para la Sinodalidad, ofreció la primera ponencia, centrada en la importancia del Directorio para la Iniciación Cristiana y en la necesidad de adaptarlo a las nuevas realidades pastorales. En su intervención situó el trabajo que se viene desarrollando durante este curso para la actualización del directorio diocesano, con el objetivo de responder a los desafíos actuales de parroquias y unidades pastorales.
La jornada continuó con tres talleres formativos, organizados por el equipo de la delegación, que abordaron aspectos fundamentales de la tarea catequética. El primero se centró en el catecismo “Buscad al Señor” y en los contenidos esenciales de la catequesis: credo, sacramentos, moral y oración. El segundo profundizó en la relación entre catequesis y familia, subrayando la necesaria implicación mutua. El tercero abordó la pedagogía de la fe y las metodologías propias del acto catequético. Estos espacios favorecieron el diálogo, el intercambio de experiencias y la reflexión compartida sobre la misión de los catequistas.
Tras una breve puesta en común, los participantes se trasladaron a la iglesia parroquial para la celebración de la eucaristía, presidida por el obispo y concelebrada por los sacerdotes presentes. En su homilía, el prelado agradeció a los catequistas su “inestimable trabajo de sementera de la fe en el corazón de los niños y jóvenes”, y, a la luz del pasaje de los discípulos de Emaús, destacó el perfil del catequista como acompañante en el camino, testigo de la Palabra, facilitador del encuentro con Cristo e impulsor de la integración en la comunidad y la misión.
La jornada concluyó con una comida de fraternidad que puso el broche final a un encuentro marcado por la formación, la oración y la convivencia. Las aportaciones recogidas servirán para seguir avanzando en la elaboración del nuevo Directorio diocesano de catequesis.
Como señaló el delegado diocesano, Carlos Trevín, este encuentro ha sido «una experiencia hermosa y muy necesaria, que nos anima en la vocación de ser catequistas y pone en valor la importante labor que se realiza en nuestras parroquias al servicio de las familias y de la fe de niños y jóvenes”.







