POR SI PUEDE SER ÚTIL . IV DOMINGO DE CUARESMA CICLO A

“Jesús, luz que abre nuestros ojos”
El IV Domingo de Cuaresma, conocido también como Domingo Laetare (domingo de la alegría), nos presenta uno de los signos más profundos de Jesús: dar la vista a un hombre ciego de nacimiento. Más que un simple milagro físico, este evangelio habla de la luz interior, de la capacidad de ver a Dios y reconocer su presencia.En este corazón cerrado a la presencia de Dios.
En medio del camino cuaresmal, el Señor quiere iluminar nuestras oscuridades para que aprendamos a ver la vida, a los demás y a nosotros mismos con la luz de la fe

En este domingo la Iglesia nos invita a dejar que Cristo ilumine nuestras sombras. La Cuaresma es tiempo para abrir los ojos del corazón mediante:
- la oración,
- la conversión,
- la reconciliación,
- y la caridad.
Solo cuando dejamos que Jesús entre en nuestra vida, comenzamos a ver realmente.
Reflexión final:
Tal vez no estamos ciegos físicamente, pero todos tenemos zonas de oscuridad en el corazón. Hoy Jesús pasa a nuestro lado como pasó con el ciego del evangelio. Si lo dejamos actuar, Él puede abrir nuestros ojos para ver la vida con esperanza, reconocer su presencia y caminar en su luz.
Pidámosle que nos ayude a reconocer nuestra sed y a acudir a Él, porque solo su Agua Viva puede llenar verdaderamente nuestro corazón.
Os dejamos el POR SI des este tercer domingo de Cuaresma.





